domingo, 23 de enero de 2011

la conducción que me conduce, pero no en mi condcuta

Tengo un padre que es un conductor modélico y ejemplar. Todo el que ha tenido la oportunidad de viajar con el se han deshecho en un sinfín de elogios. "eres muy prudente" "contigo yo viajo tranquilo" "tienes una admirable paciencia". Un servidor, o sea, su hijo, también debe decir (y lo digo de corazón) que es una de las mejores habilidades que ha demostrado tener, en otros aspectos dejara que desear, pero en lo que se refiere a conducir, debo insistir en que no hay nada a reprochar.
Y ahora toca hablar de mi, una persona (que no se si algo tendrá que ver con el asperger) que en momentos pasados pecó de una enorme inseguridad en si mismo, pecó de no quererse ni amarse y ni tan siquiera desearse un digno porvenir o futuro.
Y en el aspecto de la conducción, antes de llegar a la mayoria de edad mostraba mucho interés por conocer las marcas y los modelos de los vehículos, por conocer un poco la historia de cada marca, por distinguir si una matrícula era de un pais o de otro, y los criterios usados por cada país para matricular sus vehículos, y también una especial fijación en las rutas por las que viajaba, el código de la ruta, las indicaciones de distancias entre ciudades, un interés en mirar mapas y atlas y aprenderlos casi de memoria......
Pero mi interés por conocer como se conduce un automóvil he de decir que muy poco al mismo tiempo, muchas veces vislumbrando de mi un hipotético futuro vital pocas veces me imaginaba como un conductor.
Partimos que de una manera nata no tenia mucho ánimo, pero si eso le añadimos que tampoco me daban ánimos dentro de mi familia pues ya me dirás, "tu te sacarás el carnet de conducir cuando San Pedro baje el dedo" "papa piensa que eres tan sumamente nervioso que si o si tendrias un accidente si te pones a conducir"..frases de este calibre , también procedentes de algunas personas con las que tímidamente empezaba a socializar no me auguraban tampoco buen porvenir en el ámbito del conducir. Todo esto sucedía en los años previos a tener la mayoria de edad, y al poco de empezar a sacarme el carnet de conducir (lo hice con 20 años).
La parte teórica no fué difícil para mi, coincidió en un momento que no estaba ni estudiando ni trabajando y a base de practicar con test todo lo que iba estudiando en la teoría, no fué complicado presentarme y aprobar a la primera el teórico, recuerdo que el momento de saber que había aprobado fué una gran noticia y una gran alegría. La parte práctica era otro asunto muy muy distinto, antes de comenzar las clases prácticas, apenas había practicado con algún coche, y en esas pocas veces debo reconocer que me ponía a temblar del nerviosismo.
Aquí, en esta última fase de mi proceso de obtención del permiso de conducir se juntaron un factor personal y 2 factores externos, el factor personal fué el nerviosismo y a la falta de confianza y los otros 2 fueron, por una parte un profesor de la autoescuela que distraía mucho contando bastallitas personales ajenas al asunto de la conducción y que no ayudó a que me concentrase mejor, y por otra parte mi padre, que aún en este momento tan decisivo seguía manteniendo esa actitud negativa y pesimista de antes, que por supuesto me metió aún más tensión (por si había poca) en esos momentos de clases prácticas y vísperas al examen (suspendí hasta 2 veces y por tanto aprobé el definitivo práctico examen). Aprobé al fín, y recuerdo que mi padre (que tanto se implicó emocionalmente en el asunto) no demostró alegría por mi logro y en adelante mantuvo su actitud de siempre, y para nada ayudó a que en adelante tomase confianza para conducir.
Pasado esto, y centrándome en mi actitud personal, aunque no fué fácil, he conseguido saber conducir de una manera correcta, no niego que me produce un poco de estrés cuando doy vueltas alrededor de unas mismas calles y no encuentro sitios libres para aparcar, pero no me asusto para usar el coche en lo importante que es para trabajar y para desplazamientos necesarios.
También reconozco que no me gusta usar el coche para todo, me gusta a veces alternar o combinar otros medios de trasnporte como la bicicleta o el autobus, tren o avión, desplazarse en coche tiene grandes ventajas pero esos otros transportes también los encuentro útiles, el autobús o el tren me permiten poder desplazarme a la vez que puedo relajarme, distraerme o ver el paisaje y la bicicleta hacer un poco de ejercicio.
Mi padre nunca ha tenido ni tuvo mala intención en esa actitud hacia mi, él siempre ha concebido que los varones sean unos conductores impecables, perfectos, y sobre todo super-responsables. Siempre nos permitió a mi y a mis hermanos dejarnos obtener el permiso de conducir a cambio de demostrar un elevado grado de madured, sensatez, y resposibilidad.

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